martes, 8 de marzo de 2011

¿Por qué en Estados Unidos las carátulas suelen ser tan feas?

Algo muy extraño debe pasarle a los estadounidenses encargados de realizar el arte de tapa de los videojuegos para el mercado local. Tal vez sea porque ellos tienen mal gusto o quizá el motivo detrás de semejantes monstruosidades sea que los de mal gusto son, en realidad, los usuarios. Otra posibilidad que me viene a la mente es que es posible que tanto Japón como Europa sean artisticamente más refinados que sus compañeros americanos. Sea cual fuere la razón, no se puede negar que las carátulas que todos los americanos solemos recibir a veces terminan siendo tan aberrantes que incluso podrían llegar a coartar el éxito de un juego. Seamos sinceros: muchas veces las personas que no forman parte del mundillo, compran juegos por las carátulas que tienen. Y si una carátula es horripilante el resultado puede terminar en fracaso comercial.
Pasemos a los ejemplos.

HEAVY RAIN
La versión Japonesa del arte de tapa del éxito del 2010 es simple, pero transmite claramente cuáles son los elementos que van a funcionar como hilos conductores de la trama. La lluvia y el agua, entonces, se presentan como los elementos peligrosos y que incluso pueden llevar a la muerte.



La versión europea del mismo juego también presenta una carátula tan interesante como la nipona. Un origami mojado bajo la lluvia. Como la versión japonesa, con estos dos simples elementos se pueden ver reflejados dos de de los aspectos más preponderantes de este thriller interactivo.



Veamos ahora a la portada estadounidense.



Un photoshop bastante pobre con Madison (o, mejor dicho, los pechos de Madison) mojadita en primer plano y con los otros personajes detrás, en las sombras, como si quisieran esconderse porque les da vergüenza estar en este juego. De más está decir que todos tienen cara de estreñidos, especialmente el detective Scott Shelby. Ni hablar de que esta tapa tiene un potencial spoiler...

RESIDENT EVIL
Como se puede apreciar, la versión japonesa es minimalísta. Un ojo apenas visible, sobre el cual cae sangre que gotea del título original del juego, Biohazard.



Ahora bien, se ve que estaba muy claro para los estadounidenses que el juego era de terror, y es por eso que hicieron una tapa ídem con un personaje con cara de que está a punto de convertirse en la versión zombie de Rambo y que está bajo un techo con sombras malignas (?), rodeado de arañas, y con un arma que jamás aparecerá en el juego.



ICO
Muchos consideran a Ico como un claro ejemplo de que los juegos pueden ser también una manifestación artística. En efecto, tanto la versión japonesa como europea transmiten desde la mismísima tapa el indudable valor de artístico del juego. Ante la inmensidad del calabozo en el que se encuentran, el muchacho y la muchacha deben deambular solos en busca de una salida que les permita huir de los peligros que abundan en este onírico universo.



La versión americana, por su parte, es...esto:



Está clara la trama del juego: el protagonista es un coreano cornudo enojado que está a punto de ir a Once a pedir unas monedas para poder comprar faso, pero que nunca le va a poder sacar ni un morlaco a la chica del fondo porque tiene un palo un tanto intimidante en la mano que espanta hasta la más bondadosa de las personas. Ah, y hay un molino (!?).


METAL GEAR SOLID 4: GUNS OF THE PATRIOTS
A diferencia de la grandiosa ilustración de Old Snake que podemos encontrar en las versiones pal y ntsc/j



tenemos una imagen CG poco agraciada de Federico Luppi haciendo su mejor papel, el de enojado:



SUIKODEN

¿Qué pensó Konami America al localizar el rpg Suikoden al inglés?
A diferencia de la versión japonesa (cuya ilustración coincide con lo que veremos in-game):



nos encontramos con una carátula que basicamente cambia por completo la idea que alguien podría hacerse del juego a primera vista, al no tener absolutamente nada que ver el estilo de la tapa con aquello que nos encontraremos en pantalla al poner el CD en la Playstation.



ROCKMAN/MEGAMAN

No podía terminar este post sin mencionar el caso de Rockman/Megaman, juego que podría resumirse como un side-scroller japonés que tiene como protagonista a un robot azul. A pesar de los rústicos píxeles que creaban al personaje en la famicom, era posible distinguirlo claramente en sus formas.
La versión japonesa contiene una ilustración de estilo animé que presenta al personaje principal y a los enemigos:



La versión europea es muy diferente. Sin embargo, si bien la búsqueda es occidentalizar el juego, el arte de la carátula no difiere tanto de lo que se puede ver en el juego.



Y por último, tenemos la versión de Estados Unidos, una de las mayores atrocidades jamás creadas en la historia de la humanidad:



¿Un futurista barrabrava de Boca Juniors que tiene un arma en la mano y que claramente está conteniendo las ganas de hacer lo segundo? ¿¿Eso es megaman??

viernes, 25 de febrero de 2011

Subo de nivel

Buenas a todos, ¿cómo les va?
Empiezo este blog porque desde hace un tiempito tengo la necesidad de escribir sobre uno de mis hobbies preferidos: los videojuegos. Empecé a jugar allá a lo lejos a la tierna edad de 5 años. Luego de haber visitado a un vecino que se había comprado un atari, y después de ver cómo todo el mundo jugaba al "Poliladrón" (en el que un policía perseguía a un ladrón a lo largo de una serie de pixeladas pantallas) sin que me dejaran probarlo, volví a mi casa llorando. Mis padres, consternados me preguntaron: ¿Ale, qué te pasa? Mi poca capacidad comunicativa (que aun así creo que es muy superior a mi habilidad verbal actual) logró que mis padres se compadecieran de aquel pequeño niño al que no se le había dado la oportunidad de tocar esa maravilla tecnológica denominada videojuego. Días después, a mi casa llegó esa consola más falsa y trucha que la moneda de 200 pesos: la family game, copia de la famicom japonesa.

Recuerdo con cariño aquel primer cartucho que me vino con la consola, un "42 in 1" que tenía, en teoría, 42 juegos diferentes en un único poderoso cartucho. El Super Mario Bros y el Rockman fueron dos de los primeros juegos que tuve el placer de
jugar y de terminar. Eran otros tiempos: terminar un jueguito era una cuestión de luchar contra la inexistencia de passwords o de tarjetas de memoria que nos permitieran proseguir desde determinado punto que hayamos alcanzado en el juego. Por ende, si uno se moría, significaba que había que retroceder sobre nuestros pasos hacia el inicio. Y eso tantas veces como nuestra paciencia o habilidad para terminar el juego nos lo permitiera.

Pasaron los años y después de pasar por la sega genesis, la psone, la ps2 y un letargo de 8 años en los que casi no toqué un fichín, el año pasado volví con todo. La xbox360, la Ps3 y la Wii me otorgaron innumerables horas de ocio digital. Por eso, ahora quiero escribir. Quiero compartir mis experiencias, lo que juego, lo que siento al jugar. No pretendo objetividad periodística. Pretendo reproducir mis sensaciones al estar frente a un fichín.
Y además, habrá en este blog posts misceláneos que tal vez no tengan que ver al 100% con los videojuegos, pero que aún así me resulta interesante postear acá. Tengan en cuenta también que, como no me considero una persona inteligente, muy probablemente recurriré en algunas ocasiones a la traducción y al pseudo plagio para publicar en este blog reviews, previews y noticias sobre el mundillo del videojuego.
Y es así como doy inicio al presente blog. Espero que lo disfruten.